martes, 22 de abril de 2008
Cuaderno de viajes XIII
Pero esta limitación nos obliga o nos debería obligar a mejorar la oferta que se hace a este tipo de turistas, que se ciñen a lo visual, el trato humano básicamente en el hotel y lugares cercanos donde comer y cenar, y a los sitios de trabajo y sus alrededores.
Por un lado, evitar el "feismo" que llaman los gallegos a llenar los paisajes de imágenes que destruyen un bonito paisaje urbano, rural o natural, como tapias de ladrillo basto, descampados medio utilizados de vertederos, basuras, contenedores, solares y fachadas deterioradas, obras eternas, moles horribles de reciente construcción que entristecen bonitos paisajes, etc,...
Por otro lado, comunicar mejor la oferta, tanto de lugares visitables, como la oferta de bares y restaurantes, clasificándolos en categorías, comidas, estilos, precios, etc,... En esto deben de participar las empresas y las administraciones, especialmente las dedicadas al turismo, consiguiendo que los clientes lleguen por sí mismos a donde desean, y con más razón, si donde desean ir es a los mejores sitios de un lugar (pueblo o ciudad), cada cual con sus gustos.
Sobre todo sería interesante tener guías en las habitaciones de los hoteles, que allá donde las hay, se suelen consultar y leer, como los americanos con la Biblia.
Otro aspecto, que considero importante, si se pretende alargar las estancias de los turistas, son las almohadas, que si te ofrecieran según tus gustos, pues mejor. Por último, aunque habría mucho que hablar, no estaría de más una formación en atención al cliente a las camareras de piso, ya que muchas veces te encuentras en la guerra del reciclaje de toallas, en la colocación de tus cosas y en algunos casos, los menos, en la sustracción de las mismas, que esto ya es otro cantar.
El servicio de habitaciones en muchos hoteles, se parece al de los taxistas, quieren cobrar un precio alto por un mal servicio, las neveritas casi nunca, salvo el agua, suelen ser útiles, y a qué precios.
Las luces que nunca se apagan del todo desde la mesilla. Televisiones imposibles de ver tumbado desde la cama, colchas que uno no usaría ni para tapar el coche, champús de cortesía que te dejan calvo, imagino que los gorros de ducha son para el champú, sugerencias en recepción, que más que sugerencias son emboscadas, secadores para quedarse pegado, vistas a los patios más feos del hotel, máquinas que suenan, las cocinas de la inexistente cafetería, ambientadores tóxicos, señoras de la limpieza con servicio de despertador incorporado.
Los buffet de desayuno con el jamón de york que vino andando sólo de York, beicon con huevo y grasa, para los que se han portado mal, cafés de máquina que sólo esas máquinas saben hacer, zumos naturales por decir algo, bollos duros para empapar, camareros que recogen antes de servir, temporadas bajas, que parecen subterráneas, pero que no baje el turismo, ea.
Las estrellas de los hoteles, ¿cada cuanto las revisan?, una vez estuve en uno (tres estrellas) donde no pude dormir por si me atacaban o los bichos o el personal, que parecían sacados de una película de vampiros, donde cada detalle que se veía en la habitación percibías las vidas que habían estado ahí, los ratos pasados, los cigarrillos que se habían fumado, las reformas que no habían terminado, el paso del tiempo no era una sensación, era real en esos muebles, con neverita sin agua ni nada, sin aire acondicionado, a las seis tenía la maleta hecha y me disponía a desayunar fuera del hotel, claro y buscar un hotel nuevo.
Lo encontré algo mejor, por lo menos limpio, pero no estoy hablando de un pueblo sino de una capital de provincia, una isla, base de nuestra oferta turística, luego se van a otros destinos, será por algo.
Muerte de un cámara
En el caso de José Couso, no fue ninguno de los dos casos, los hechos son de todos conocidos, los tanques estadounidenses entran en Bagdad, el cámara desde un balcón del hotel Palestina, enfoca al tanque y al puente. La vista desde el balcón de su habitación es muy buena mejor con el zoom, si los soldados tanquistas tenían intencionalidad o no, no se sabe, por lo que parece pensaron que era un bazoca, en vez de una cámara, esa misma tarde salió el sargento negro americano que disparaba desde el tanque, no hubo órdenes en ese sentido (o no se han encontrado), parece que fue casual, mala suerte, teniendo en cuenta que estaba grabando y relatando una guerra.
De los familiares y amigos entiendo el dolor, incluso la impotencia de ver las imágenes, incluso que estén contra la guerra o las guerras, pero eso que dicen los familiares y amigos, en libros y entrevistas, de matar al mensajero, no parece excesivente creíble, otra cosa es que estuviera haciendo un reportaje de investigación sobre Abu Ghraib, pero eso fue después, la entrada en Bagdad no sólo era algo mediático, sino que fue el mejor momento para Estados Unidos en la guerra de Irak.
La no aceptación de la responsabilidad que su familiar y amigo tenía, al asumir el riesgo, no deja de ser triste, más aún cuando sólo se piden responsabilidades cuando los soldados son de un ejército occidental, nadie siquiera plantea pleitear contra las guerrillas varias que hay por el mundo o contra gobiernos de países tan chungos como los que habitualmente defienden los "amigos" de estas causas, está muy bien que puedan reclamar y que se investigue. Pero cuando no hay intencionalidad, una guerra no es un sitio seguro de trabajo, por eso le pagaban más imagino y supongo que no le obligarían a ir.
Lo que no entiendo es cuando ponen pancartas como "Aznar asesino", claramente ofensivas y difamantes, después de tantos años, pero claro Aznar, al estar en política aceptaba su responsabilidad y su riesgo. Rajoy, el pobre no tiene responsabilidad, ni riesgo, no se puede quedar peor, en tan poco tiempo.
lunes, 21 de abril de 2008
Paco Martínez Soria
En Don Erre que erre, encarna a un testarudo que mantiene su postura contra un banco multinacional por 256 pesetas, y al final ceden, en otra, no se deja engañar por unos falsos condes que quieren sacarle el dinero, en otras lucha contra la insolidaridad de las familias en la ciudad, contra los hippies caraduras, en Se Armó el Belén, como cura que pretende hacer que la tradición supere a las divisiones partidistas, donde Antonio Garisa, dice una frase mítica, que un profesor que tuve en la facultad citaba como si la hubiera escuchado él mismo de un paisano: "No creo en Dios, que es el verdadero, como para creer en los otros".
Quizá la España real se mueve mucho más cerca de Paco Martínez Soria que de Rajoy y Zapatero, quizá no hayamos cambiado tanto y somos todos unos snobs, dándonos de modernos, de avanzados y no hacemos más que vender humo o creer que lo hacemos. Cuando la realidad, sigue estando ahí, él que hizo de lo aragonés algo más simpático que lo que se ve en Nobleza baturra, creció, vivió y trabajó en su infancia y juventud en Barcelona, si el típico español salió del barrio de Gracia, al igual que Estopa de Cornellá, que Federico Jiménez Losantos que también estudió y trabajó allí. Tan españoles como Montilla y Carme Chacón, que Mas y Pujol, que todos esos modernos nacionalistas, que hacen gracias más arrabaleras como con la corona de espinas, que Paco Martínez Soria.
Qué pensaría de su Aragón natal, con una Exposición sobre el agua, que hizo bandera contra el trasvase de agua a Valencia, Murcia y Almería, pero no tiene inconveniente en hacerlo a Barcelona. Yo creo que vergüenza, como yo la siento. Zaragoza con la Virgen del Pilar, patrona de España, con el Ebro, río ibérico donde los haya.
domingo, 20 de abril de 2008
Rajoy, ¡presidente vitalicio de la oposición!
Tokio blues, como me pareció cuando lo comencé tenía bastante que ver con el suicidio, donde hay un personaje principal Watanabe, superviviente, cuatro suicidas Kizuki, Hatsumi, Naoko y su hermana, una sufriente Reiko, un fanático Tropa-de-asalto, un vividor Nagasawa y Midori. El mundo casi estático, y nuestros personajes con un mundo interior poco constructivo. Una frase que me gusta "elegiste a Midori y Naoko prefirió la muerte". Otra que también: "el conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza, lo único que puede hacerse es atravesar este dolor...[...]". Así como "las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así".
Yo voté a Rajoy, soy afiliado al PP, pero la verdad el candidato nunca me entusiasmó gran cosa, prefería a Rato, pero el líder real del PP, José María Aznar, eligió a dedo al triste Rajoy, tras dos elecciones perdidas, si continuamos así, nadie duda, en el caso de sobrevivir el PP, que vamos a ser un partido de oposición, Rajoy presidente vitalicio de la oposición, como Arenas en Andalucía, eso sí, no hay uno más moreno, con mejores fiestas encima, para consejos, los de Villalobos y Aragonés, Elorriaga, Acebes, Díaz de Mera, Astarloa, Saénz de Santamaría, Gallardón, todos expertos en política, de oposición, de desastre, más feministas, socialistas, nacionalistas e ignorantes que los oponentes o no los hay, como ayer con Carmen Alborch y Matilde Fernández, los caldos con hueso de cerdo, y sino crea el partido liberal, donde en Pretorianos, Enrique de Diego, colaborador de Intereconomía, hace alegoría de todos esos liberales tan cercanos al PSOE, como a la Falange, tan despóticos como ilustrados, tan elitistas como falsos. Ese mismo autor, publicó un libro hace poco Conspiranoia, dedicado a criticar las tesis de Pedro J. Ramírez, Luis del Pino y Federico Jiménez Losantos, sobre el 11-m. Esa unión, a medias entre hiperconservadores, supuestos liberales anglosajones, socialistas, comunistas, islamistas, opusinos y déspotas varios, no deja de sorprenderme.
Y como yo soy de los radicales, de la derecha extrema, yo quiero y tengo Esperanza. ¡Por favor Esperanza Aguirre, preséntate como alternativa!.
jueves, 17 de abril de 2008
Cuaderno de viajes XII
En España, parece que no llueve, pero yo me encuentro constantemente sin paraguas y mojándome. El paraguas lo perdí, claro.
Aparte de eso, como parece que no hay trasvases de agua, pero los hay, como las meigas, pues fenomenal.
Por estas fechas, un viaje que os podéis ahorrar es ir a Villalar de los Comuneros el día 23 de Abril, fiesta de la Comunidad de Castilla y León, ya que es lo más parecido a hacer un flash back, a un ambiente previo a la guerra civil, en un pueblo de cuatro casas, a la salida, ponen una campa con puestos de los partidos políticos, pero el más moderado que hay es el del PSOE, con un camarero con bandera republicana como capa sirviéndote las cervezas, los demás o son punkis, similares a la kale borroka de los partidos nacional-socialistas castellanos, grupos similares o peores, manifestaciones surrealistas por medio de la casi única calle del pueblo, los vecinos escondidos. Un desastre. No se puede promover un folklore, una identidad positiva con gente así.
Si hicieran algo más bonito, más cultural, más festivo y menos político, mucho mejor. Pero parece que todo el que canta, baila o actúa, tiene comunicarnos sus ideas en el escenario, como si hubieras ido a un mitin.
Sabina, que como cantante y compositor me gusta, que tampoco ha sido precisamente un ejemplo en esto, tuvo una frase sobre Madrid, que siempre recuerdo, que es un lugar que te permite tener dos sitios de donde sentirte, de Madrid y de tu pueblo, de donde sea. Y estoy de acuerdo, uno es de donde pace y de donde nace, sin exclusión.
Las identidades esencialistas, esencialmente paletas, que sólo eres de un sitio, de un pueblo, o eres puro o nada, no sólo llevan al desastre sino que acabas por aborrecer todo, hasta lo bueno que tienen.
No dejemos que los paletos hagan de su ignorancia, de su estupidez una bandera, un partido político porque sino lo sufriremos. Veáse el PNV, CIU, ERC, HB-ANV, etc,... Donde el paleto se cree hasta con derecho a agredir o matar al que disiente de su estúpida visión del mundo.
lunes, 14 de abril de 2008
La reinterpretación de la Sociología
Voy a destacar del libro los subrayados que hice cuando lo leía, empezando por: "cualquier disciplina que trate de justificarse apuntando a la necesidad de contribuir también al perfeccionamiento o enriquecimiento intelectual del ser humano, se hace sospechosa de malversación de fondos públicos". "La sociología práctica, muy integrada en el circuito empresarial de sondeos de opinión y las investigaciones de mercado, cada vez está más provista de un utillaje esotérico". "Para explicar un fenómeno determinado en un medio de comunicación o se pierde claridad o se pierde profundidad".
"La ciencia no puede nunca proporcionar pautas morales para la acción". "Los seres humanos pueden rebelarse contra la sociedad, por lo que la red de controles sociales no es perfecta. Y también es posible que los seres humanos tengan pensamientos nuevos, razón por la cual, la socialización nunca es completa". "En este desequilibrio entre el ser y la acción es donde la constitución biológica del hombre abre espacio a la posibilidad de la libertad".
"La ciencia es universal o no tiene nada de ciencia". "Cuando menos cabe decir que la idea socio-política de liberación por medio de la ciencia contiene un factor intrínseco de carácter antidemocrático".
Distinguimos dos tipos de perversiones en la Sociología actual: el sociólogo activista y el tecnocrático. El activista trata de imponer su ideología política (no mediante la defensa de nada, sino mediante una crítica intensa a lo institucional y social de Occidente, buscando el cambio social radical) y el tecnocrático mantener su puesto de trabajo y su estatus. Los rasgos característicos de la mentalidad ingenieril (de ingeniería social) pueden describirse sin dificultades: un enfoque atomístico o componencial de la realidad, el mundo concebido como partes que puden separarse y juntar de nuevo. También los medios y los fines pueden separarse. Hay una tendencia muy intensa hacia el pensamiento abstracto y preferiblemente cuantitativo. Un verdadero culto a la cuantificación.
Lo que es válido para el estudio sociológico, como método se ha popularizado en los medios de comunicación, el verdadero problema que este método llevado como actitud en la vida distancia a la persona de la experiencia social, de las relaciones con los demás, y por último, de sí misma.
"Y si la gente define como real una situación, es real en cuanto a sus consecuencias". Estas deformaciones han dado como resultado la desmoralización de Occidente. El aspecto común de ideólogos y tecnócratas es que siempre pretenden soslayar la interpretación, ya que ambos pretenden un concepto de elitismo cognitivo, que por lo tanto, no admite críticas.
La ideologización de la conciencia cotidiana también tiene otro aspecto reseñable que es "la rabia institucionalizada", unos agravios profundos e intolerables achacados a la sociedad, las personas que las comparten se socializan en un estado de ira que se hace permanente y se puede activar de modo mecánico, siempre que la situación sea la adecuada.
La Razón, como ideal marxista de una teoría que como sistema que todo lo abarca, al igual que el ideal totalista del positivismo, siempre tiene una tendencia totalitaria.
Viva la República
Pero esto es ficción, ni los republicanos eran liberales, sino socialistas y comunistas en busca de la revolución más o menos sangrienta, más o menos inminente, ni Franco fue un blando y vendido colaboracionista sino un patriota, sobre la represión, qué decir si hubieran vencido los "¿rojos?", ni los nazis ocuparon España, pero después, si que nos ayudaron los americanos y en la guerra a los nacionales les financiaron bancos ingleses y americanos.
Por cierto, los soviéticos, que por entonces, eran estalinistas, no aparecen en esta historia, y que entonces dominaban a los dirigentes republicanos, se supone que desaparecen con la dimisión de Negrín, que nunca se aceptó y en esta ficción se acepta por el presidente Azaña.
Al final de esta ficción, me remito a mi propio blog sobre Socialismo y Falange, salvo cuatro chorradas, los símbolos, que les gustan más los de izquierdas, nuestros actuales buenrrollistas, votantes socialistas, son falangistas, pero el idealismo de éstos, a diferencia de aquéllos, es intranscendente, un poco cobarde, bastante ignorante y muy chic.
jueves, 10 de abril de 2008
Cuaderno de viajes XI
Málaga es una ciudad muy pujante, con un gran puerto, muy abierta a los de fuera, pero con encanto propio, con el Castillo de Gibralfaro, de base fenicia, el palacio episcopal y la catedral, y el Museo Picasso, dedicado al pintor, a su obra, y también hay que ver los bajos del edificio, importantes restos arqueológicos.
Si nos vamos a la sierra, Ronda, con su plaza de toros, la bajada por dentro de la roca en el aljibe árabe, el puente, unas vistas excepcionales, en el parador. Si nos vamos a Ronda La Vieja, veremos Acinipo, el yacimiento mixto fenicio y autóctono, luego romano más imporante de Andalucía Oriental. Todo lo que se ve son montones de piedras, pero el teatro romano está en pie y hay que verlo, qué vistas, cómo ha cambiado todo, para no saber qué es lo que harían ahí hace tantos años.
Pero Málaga tiene mucho más, Marbella, bonito casco histórico, con los glamourosos marbellíes, muchos honrados, otros no tanto, con el Puerto Banús, los árabes, sus barcos, con las mujeres tapadas que van detrás, qué mal rollo. Tiene Estepona, buenas playas, el Rincón de la Victoria, con los espetos, las barcas, Torremolinos, buenas tiendas, buen marisco, en fin, muy agradable. Y muchos pueblos más. Lo peor, que se han construído demasiadas casas, lo mejor la vida alegre que se respira, es una ciudad bonita y agradable, buena gente. Málaga va bien.
lunes, 7 de abril de 2008
Cuaderno de viajes X
En las cafeterías de los trenes se puede hacer amigos, charlar, mejor antes, cuando se podía fumar, pero qué se le va a hacer. Tomar un café y una copita, ya que no tienes que conducir, leer el periódico, un libro, hasta hablar por teléfono en algunos tramos. Incomunicado, pero no del todo.
En coche, cuando llegas, tienes que encontrar la dirección donde vas o el hotel, aunque todo esto ha mejorado mucho con el navegador, pero tienes que aparcar, ver si hay parking, si te lo cobran, o si hay zona de pago en la calle, líneas azules o verdes. Llegas cansado, el viaje ha sido largo, en tensión, porque algún capullo que te ha puesto en peligro siempre encuentras en la carretera, pese a haber tenido sueño, no has descansado, comiste poco, para evitar la somnolencia tras la comida, hay que buscar algo cerca, ya que no vas a mover el coche ahora, cenas lo que sea, en donde sea prácticamente por no volver a coger el coche.
Del avión, ni hablamos, entre los taxis de ida y de vuelta, la tarifa "low cost" se ha ido al garete, a veces piensas que en vez de un taxi maloliente típico has alquilado una limusina, por el precio lo digo. Carga con el ordenador portátil, quítate los zapatos, el cinturón, el reloj, etc,...No sé cuantos ataques a aviones habrá habido con reloj y cinturón, cogiendo una hebilla letal y rodeando el cuello del piloto con el cable del portátil, en fin.
Las bajadas en burro, si habéis ido a Santorini, tienen su gracia, las de los camellos en el Teide, más o menos, los paseos en carroza por Sevilla, así así, como la góndola en Venecia, exclusivo para guiris, medio bobos, con ánimo de gastar dinero.
El patinete de la playa, también da mucho placer, es lo más marinero que consigue estar un turista medio de interior, con nivel, los hay con barco o con amigos con él, o puedes coger unos de transporte, los que van a las islas (como en Galicia), los que recorren la bahía y el puerto (como en Barcelona, Valencia, Santander, Calpe,...) o los que cruzan de uso diario como "El rápido del Puerto", que va del Puerto de Santa María a Cádiz. No son baratos, tampoco caros, pero como la góndola, ya que estás ahí. Los ferrys, suelen estar bien, cuidado con los del tercer mundo, parece que la conservación y el número de pasajeros no lo respetan, por lo que se ve en las noticias.
Si eres un turista de libro, hay que coger un autobús turístico de los que andan proliferando por España, por qué no, o si vienes a Madrid, a Barcelona, o a una ciudad con Metro montar en él, el de Londres, merece la pena, aparte que es lo más rápido y cómodo. Los autobuses de línea, tienen un problema, es más fácil equivocarte, se te ve que eres turista antes, puedes cogerlo en dirección contraria, puedes no encontrar la parada.
Cuando vas en coche en una ciudad desconocida, al final, pasas más tiempo en el coche que fuera de él, no disfrutas casi nada, te acaban poniendo una multa te pongas como te pongas, y cuidadín con que no te den un golpe, por tu evidente torpeza, que te han hecho notar el resto de conductores, autobuses, motos y peatones, que te insultan.
En cuanto a la bicicleta, hay que haber previsto anteriormente: 1- si estás en forma, 2-si llevas la ropa adecuada, 3-si la ciudad en cuestión está enclavada en una zona montañosa o en un llano (algo que no suele ocurrir, sólo en Holanda). Aparte de ello, te va a costar como un coche, entre fianza, luces y batería nocturna, chaleco reflectante, si te la pegas, que será bastante probable, aparte de los pantalones nuevos, acabarás pagando la bicicleta entera, así como tiritas, si no acabas conociendo las instalaciones sanitarias del lugar. Yo no la recomiendo, allá cada cual.
Por último, el crucero, comedor fantástico ambulante, con salas de fiestas excesivamente retro, con un conjunto de paletos dentro, entre los que yo me incluyo, visitando sitios muy bonitos, en unas horas, entrando por mar a las ciudades, también es muy bonito y el resto es un rollo, la navegación en un edificio de 12 plantas que se mueve es horrorosa, las bolsas están en cada esquina a disposición del consumidor, las actividades de los animadores, sólo animan a las animadoras y a sus abuelitas, realmente, pese a los simulacros que te hacen, si hay un naufragio, date por jodido, en el casino no juega nadie, en la piscina no hay quien coja hamaca, como te pases de la hora de comer o cenar, estás perdido, pizza o pizza, pero bueno hay que probar.
domingo, 6 de abril de 2008
El suicidio
Provocando más y más ese sentimiento de tristeza, también si se percibe, un poder, una capacidad creativa, de situaciones, de adhesiones, pero se sigue en estado nihilista, puede ser igual de fatal, aunque quizá, ese deseo de autodestruirse, no deje de ser una necesaria confrontación con la realidad de la muerte, hacerla real, y poder controlarla uno mismo.
Quizá ese deseo de dejar de existir como “yo”, queriendo volver al todo, no deja de ser un deseo íntimo de cualquier persona y de la propia naturaleza humana, para acabar volviendo al todo, cuando no acaba de ligar con la vida, que se parece a un metro que pasa, que debes coger o saber cuál esperas, pero sino esperas ninguno o no quieres coger ninguno, en un momento de locura, te tiras a las vías, más fácil cuanto menos se siente uno ligado a la vida, en esos momentos de transición.
En otras épocas de la vida cambian las cosas de igual modo, pero como tu personalidad ya se ha formado, no existe, en general, ese pensamiento destructivo, pero quizá puede transformarse esa tristeza igualmente en depresión o en estrés o lo que sea. Para lo cual, habría que buscar los mecanismos que nos atan a la existencia: el amor, el grupo, la amistad, la alegría, la esperanza en el futuro, el deseo de mejora, el pundonor personal, los arrestos. La valentía, es un valor importante que hay que infundir.
En las Cuatro Plumas, versión en blanco y negro sonora, de 1929 o la de 1939, el protagonista quiere casarse como prioridad con su prometida y parece que está en el ejército, por tradición familiar, les llaman a la guerra y él decide dejar el ejército. Sus amigos y su prometida, le consideran un cobarde y le entregan una pluma, tachándole de tal, en esos momentos la sociedad le rechaza y el propio padre, en sus recuerdos le inducen al suicidio, como último acto de valor, pero él, prefiere demostrar que se equivocan, ir al escenario de guerra, encontrar a sus amigos y ayudarlos, devolviéndoles las plumas.
Pero quizá, en la excesiva valentía, también hay bastante de impulso suicida.
En fin, tema complicado, Emile Durkheim, lo estudió en su libro El Suicidio, creando un concepto como la anomía como el mal que sufre una sociedad a causa de la ausencia de reglas morales y reglas jurídicas, la ausencia de la norma, la carencia de solidaridad social.
Esta ausencia se debería al desequilibrio económico y al debilitamiento de sus instituciones, lo que implicaría un bajo grado de integración social, lo que explicaría el suicidio, que en la mayoría de los casos, es más debido a la sociedad y sus características, que al individuo y su psicología.
viernes, 4 de abril de 2008
El individuo hipermoderno
Entramos en el "reino de la moda plena", convirtiendo los sistemas de representación en objetos de consumo, intercambiables como un coche, sacralizando la felicidad privada de las personas: haciendo un "sírvase usted mismo" de emociones y placeres, viajar, divertirse, no renunciar a nada, todo adaptándose a lo útil, haciendo que los vínculos sean más superficiales.
Pero en este mundo, la inseguridad ha invadido los espíritus, la salud se ha impuesto como una obsesión de masas, el terrorismo, las catástrofes son las noticias diarias. Ahora nuestras preocupaciones son la seguridad, la salvaguardia del planeta, la urgencia humanitaria, efímera, como un programa de televisión.
Los individuos se han emancipado de los roles sociales y de objetivos lejanos, pero tras la alegría posmoderna sigue el desencanto: el hedonismo retrocede ante el miedo, la vida se vuelve más estresante, es la época de la "crisis del futuro", el eclipse de la idea del progreso, amparado sólo con la fe en la tecnociencia, con tiempos breves en la economía y en los medios de comunicación.
La confianza fluctuante, el instante asociado a un futuro que se ha vuelto inseguro y precario. Las nuevas actitudes ante la salud son la "venganza del futuro", con una ideología de la salud y longevidad, junto con la prevención, la medicalización de la existencia.
Una de las principales preocupaciones de nuestro tiempo, es precisamente, el tiempo. No sólo hay una aceleración de los ritmos de vida, hay una conflictividad subjetiva de la relación con el tiempo.
Por un lado, favorecen la introspección, por otro, hacer percibir en las personas y organizaciones un clima de opresión que exige resultados a corto plazo, crea una atmósfera de exageración, de urgencia, no sólo en el trabajo sino en la vida cotidiana, con un sentimiento de sentirse desbordados o desbordadas: tenemos la sensación de tener poco tiempo.
La compulsión compradora como mal menor, como forma de llenar el presente y el futuro. Revitalizarse mediante novedades. Pero no todo es negativo, la democratización de las tecnologías del bienestar, la música, los viajes, los paisajes, lo estético conoce un éxito en esta época sin precedentes. Una búsqueda de la calidad del momento.
Con una cultura paradójica: la conquista de la eficacia y el ideal de la felicidad en la tierra: se busca el espectáculo en vivo, la unión sentimental de las parejas es más fuerte, se busca el contacto personal con amigos, hay más gente haciendo labores de voluntariado, hay más preocupación por el medio ambiente, lo que se ha pasado es que se han diversificado los modelos.
Aunque este mundo individualizado, provoca una vulnerabilidad psicológica por la pulverización de los antiguos sistemas de encuadramiento (grupos, familia, culturas de clase, religión). Por eso se pierden sentimientos de pertenencia colectiva, aunque también es un hervidero de identidades regionales, que exhuman y redescubren el pasado, con obsesión conmemorativa de mil cosas, por saturación. También en la moda, éxito del vintage, de lo retro.
Habla de más cosas, es interesante, un poco duro en su estilo, pero creo que el análisis es muy certero. Diferenciemos entre lo que hacemos por la época que nos ha tocado vivir y lo que realmente queremos hacer, o quizá todo lo marca el tiempo: desde el pensamiento hasta lo que hacemos.
jueves, 3 de abril de 2008
Justicia
Hoy veo que han soltado al asesino, perteneciente al GRAPO, del policía nacional D. Francisco Javier Sanz, en Carabanchel en el 2000, estos días pasados veíamos cómo no debía haber ocurrido el asesinato de la niña Mari Luz, pero en ambos casos, errores judiciales, desidia, lo que sea han faltado a su deber fundamental. Pero no se va a echar a nadie, a nadie se le va pedir responsabilidades. Claro, como tienen mucho trabajo, además les pagan poco, pobrecillos. Y a las víctimas y la sociedad que sufre el miedo, que les den morcillas, hechas con sangre, pero no de cerdo, sino la suya.
Las consecuencias de este tipo de "errores", no están conveniente evaluadas, ya que no sólo es la injusticia, que de por si, sería suficiente justificación para cortar cabezas y mandarlos a la calle, desprotegidos como los demás, sino que además hay que considerar el aliento que se da a los futuros asesinos convencidos, de poder librarse con facilidad, entre unas penas bajas, absurdas, garantistas de los derechos de los asesinos y violadores, pero no de los de las víctimas.
Ya que pedir la pena de muerte, es considerado extremista, qué menos, que las estúpidas y bajas penas se cumplan. Si no tarde o temprano, cada uno buscaremos hacer justicia por nuestra cuenta, como el abuelo de la niña, y para eso me alegrará que haya jurados populares, porque entonces quizá si que haya justicia, al estilo de Harry, el sucio. Mucho más admirado que todos esos funcionarios bizantinos, expertos en política, en cobrar complementos, en aplazar trabajo, en no hacerlo, a los que supuestamente nuestra sociedad ha encargado administrar justicia. Ja.
miércoles, 2 de abril de 2008
Monarquía y República
La supervivencia de la Monarquía en las sociedades democráticas occidentales, pese a parecer paradójica, se fundamenta, en mi opinión, en distintos factores. Por un lado, es un dato conocido, que los países con monarquías parlamentarias (con sus distintos tipos) se encuentran entre los más ricos del mundo, en derechos, renta per cápita, en libertades como Gran Bretaña, Suecia, Noruega, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, España y Japón, entre otros. Aunque existen repúblicas con las mismas condiciones como Francia, Estados Unidos, Alemania, Italia y otras.
Por otro lado, se argumenta habitualmente sobre la estabilidad, los elementos de cohesión, como de representación, que también están muy bien. Pero a mí, lo que más me interesaría destacar son otros aspectos, que creo yo, que se pueden reflejar en la frase de Schwartz, que serían los simbólicos, la tradición histórica y otro más controvertido como la aceptación implícita de que hay, ha habido y habrá personas, familias y gentes mejores que otras. Mejores, en cuanto que les reconocemos un valor para el bien común, que otros en principio, no tienen.
Así como reconocemos que hay gente más inteligente que otra, con más valentía, con más conocimiento, con condiciones excepcionales, como los sabios, músicos, artistas, intelectuales, toreros o deportistas, por poner unos ejemplos.
Aceptando, que en muchos casos la herencia genética junto a su disposición personal y esfuerzo definen estas diferencias, aunque evidentemente haya excepciones. Y ello, no entra en oposición a la igualdad de derechos y oportunidades, ya que no se nos escapa, que no todos valemos de igual manera para ejercitar determinadas profesiones, artes, actividades o deportes.
En cuanto a la tradición histórica, en el caso de España, tampoco nos es desconocida la relación de nuestra Historia con la Monarquía y nuestro devenir histórico, desde los Reyes godos hasta los Reyes Católicos, desde éstos a Juan Carlos I.
Desde la unión y herencia dinástica a la formación de España, como unidad política y social, a la formación de la nación, como el conjunto de ciudadanos que viven en los territorios de la Monarquía española, y pasan de súbditos a ciudadanos, precisamente a partir de 1808, cuando las Cortes de Cádiz.
Y en cuanto a lo simbólico, la superioridad representativa y simbólica del Rey de España, frente a presidentes del Gobierno, presidentes del Congreso o del Senado, es evidente y real para cualquiera. Aparte de anécdotas, como que gran parte de nuestras instituciones públicas y privadas llevan la Corona como elemento significativo, sea el Real Madrid o la Real Academia de la Lengua Española. Siendo efectiva incluso con fuerzas más centrífugas, como las peticiones del PNV, para la participación de la Corona española en su futuro secesionista o la atracción que tiene la figura del Rey de España en los países sudamericanos.
En fin, aunque el tema es complejo, comparto la frase de Pedro Schwartz, por estos motivos, entre otros, que he tratado de explicar brevemente. Creo que la Monarquía aporta más que cuesta y aunque considero legítimo no compartirlos, para sustituirlos habría que conseguir como mínimo aportar lo mismo, lo cual no veo factible, que una supuesta III República española pudiera hacerlo.
martes, 1 de abril de 2008
Roles y "targets"
Dentro de los olvidos y recuerdos, lo peor de España son las confusiones. De roles y de objetivos. Federico Jiménez Losantos no se presentó a las elecciones generales, su rol de comunicador, de líder de audiencia entre el target (público objetivo) de votantes de derecha, no le convierte ni en líder de la oposición, ni en un político, ni le obliga más que a gustar a sus oyentes, que le siguen fielmente, así como a interesar, opinar en función de las exigencias de su audiencia. Jiménez Losantos, en su programa La Mañana, en la Cope, opina diariamente desde unos valores políticos liberales, de los que hace gala y proselitismo, del cual yo he aprendido mucho, incluso para formar mi identidad política, coincidente en gran medida con el turolense, basándose en valores como la libertad individual, la igualdad de oportunidades, igualdad ante la ley, en fin, conceptos sencillos.
Es posible, que dentro del target de la audiencia de F. Jiménez Losantos, estén gran parte de los afiliados al PP, y en general lo que se entiende por derecha política, así como todo profesional de la política o los medios de comunicación, por su gran influencia. Pero ello, no le obliga a seguir ninguna posición ni de lo políticamente correcto, ni estar sujeto a ninguna disciplina de partido, del que no forma parte, sino que al contrario, como ciudadano, como votante, como parte o crisol de una opinión pública, puede y debe exigir a los políticos que cumplan con su palabra, puede y debe dar su opinión libremente, ese sencillamente es su rol: interesar, entretener y generar opinión pública.
El rol de Mariano Rajoy, como presidente y candidato del PP a las elecciones generales es liderar un partido político, proponer unas acciones de gobierno, que superen o mejoren lo hecho anteriormente, más si quien ha gobernado son los adversarios políticos, distantes en posiciones políticas en gran parte de los temas, concitar ilusión, confianza, comunicarlo y buscar votantes, y a ser posible ganar las elecciones. Cuando se pierden, todo el mundo es libre de analizar los resultados, la directiva del PP, Federico, los oyentes de la Cope, de la Ser, los votantes o los no votantes, o de quien sea.
Pero al final, la conclusión por parte del PP, no puede ser que la culpa es de los que han opinado que la campaña estuvo mal hecha, que el candidato ha sido flojito, que la comunicación, pese ha tener elemento buenos, ha sido ineficiente, tienen la culpa de la derrota del PP. Porque los que se han presentado a las elecciones son ellos y los que han perdido también son ellos.
Si creen que criticando a sus bases les va ir mejor, "van daos". Que yo, es lo que creo. Si quieren no generar recelo, tendrán que buscar y acertar mejor con los "targets", no generar recelo en los votantes realmente existentes, porque lo mismo, pierden a unos y otros, no se sienten a gusto con su partido, que se vayan o se irán los votantes.
Gallardón, al mantener una guerra personal contra Federico, confunde roles, públicos objetivos y objetivos. Ganaría votos si se presentara por el PSOE, pero aquí no sólo pierde votos sino que pierde cualquier ascendente en el partido al que pertenece, basado en su bases y votantes, no en sus cargos y carguitos. También Rajoy, empeñado en seguir una línea que no entusiasma más que a El País.
El PSOE, por su parte, confuso en su rol de gobernante, empeñado en pedirle esfuerzos a la oposición, que no tiene por qué hacerlos, sino oponerse, por supuesto guardando las leyes, nada más. Acertando más en "targets" y objetivos, gobernando y ganando las elecciones, el PP, no.
lunes, 31 de marzo de 2008
El que tú ya sabes
Para ello, voy a hacer un símil, entre lo que ocurre en el País Vasco y la sociedad mágica de Harry Potter. Para mí, el origen y sustrato del nacionalismo vasco lo ha plasmado perfectamente Antonio Elorza, con dos de sus obras, aunque tiene muchas, que son Tras la huella de Sabino Arana y la Religión Política.
En la segunda expone una tesis de la traslación de muchos elementos religiosos a las ideologías contemporáneas más integristas (comunismo, nacionalismo vasco, integrismo islámico, etc,...), en el otro, desarrolla una tesis con la que yo coincido en gran medida, que consistiría en lo siguiente:
La limpieza de sangre surge mediante la denominada Primera Sentencia-Estatuto de Limpieza de Sangre, donde se expulsó a los conversos de toda clase de cargos representativos en el municipio, tras la revuelta anticonversa de Toledo el 5 de junio de 1449, surgiendo el concepto de Cristiano viejo, o cristiano puro, es un concepto ideológico que pretendía designar al segmento mayoritario de la población de España y Portugal durante todo el Antiguo Régimen (Baja Edad Media y Edad Moderna), en contraposición al de cristiano nuevo.
El concepto de cristiano viejo confluyente con otros más específicos, como es la hidalguía universal que se pretendía en algunos territorios, como Vizcaya y Guipúzcoa.
De ahí se traspasa al dejar de haber judíos y conversos, a los procedentes de otras regiones, acuñándose el concepto de maqueto, para los no vascos, y pese a esconderse el racismo, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, subyace en la ideología nacionalista vasca.
Volviendo al principio, en los libros de Harry Potter, se diferencia: Sangre limpia, traidores a la sangre y muggles o sangre sucia. Que podríamos asociar sin demasiados problemas a los conceptos etnicistas como los mantenidos por Arzalluz y el PNV, pero que interiorizarían igualmente cualquier otro movimiento abertzale, pese a denominarse de muchas maneras, mantendrían básicamente esa misma base común, y no sólo con los nacionalistas sino con el comportamiento y pensamiento de muchos antes y después del siglo XX.
Por supuesto, los más odiados serían los traidores a la sangre, los amigos de los conversos y judíos, que en cierto modo se asimilarían a muchos del PP y del PSOE en el País Vasco. Los maquetos, se les expulsaría o reduciría a siervos, o a ciudadanos de segunda, como hicieron los nazis con los judios alemanes en los años treinta.
Hay otro concepto, el squib, que sería el hijo de magos que sale sin poderes mágicos, que podría o bien asimilarse a los traidores a la sangre o por otro lado, al concepto de paria de Hannah Arendt.
viernes, 28 de marzo de 2008
Voldemort
Esperemos que Harry Potter nos salve, o es fantasía. Entonces será Bilbo Bolsón, o no, será entonces Frodo, o será Aragorn, quizá sea Luke Skywalker o Leia. ¿Hércules?. Poirot, Maigret y Brunetti harán que se haga justicia. ¿No?.
Preparad los libros de rezos, a ver si aparece alguna divinidad, ¿tampoco?. Ni Zeus, ni Osiris, ¿nadie?. Mal se pone esto, si todo es fantasía.
¿Jack Burton con la ayuda de Egg Shen destruirán a Lo Pan?. El profesor Gerlem hará funcionar el Arca o será Indiana Jones. Que no, pues nada, habrá que esperar a que Antonius Blok gane la partida de ajedrez. Mejor Eric el Vikingo o Rita la Cantaora.
domingo, 23 de marzo de 2008
...Es español
Américo Castro, dice que el nombre de los españoles, procede de la denominación genérica de los Reinos de las Españas, que les dieron los franceses que venían por el camino de Santiago y que durante mucho tiempo sólo se los definía como cristianos frente a los moros. Anteriormente a esos nombres eran Hispani, Romanos o Godos. Según Martos, por eso los españoles seguiremos siendo, pese a ir dejando atrás las creencias religiosas, igual de intolerantes al pensamiento del otro, planteando las cruzadas peninsulares como guerras civiles, donde se imponen los valores de unos a otros permanentemente. Resumido en que sin el trasfondo católico, España no sería nada.
Aqui entraría el intento liberal, desde Cádiz en 1812, de introducir el término nación como definitorio de lo común, difícilmente defendible en estas fechas, sólo por Gustavo Bueno (España no es mito, Temas de hoy, 2005), donde distingue nación histórica, nación política y nación étnica, definiendo distintos planos que hacen confundir los razonamientos. Otro día sigo por aquí.
Donde Sánchez Dragó prefiere Patria a Nación, la patria como empresa común sugestiva frente a los particularismos (Ortega y Gasset, La España Invertebrada).
Sánchez Dragó no cree en la responsabilidad única de la Iglesia, ya que no todos los católicos son como los españoles, aunque deja fuera el término nación y se decanta por el término patria, con dos conceptos que para él, la definen: la lengua castellana y la Tauromaquia.
Sobre la Tauromaquia, hace un bonito, exagerado y poético tratado. La Tauromaquia como rito religioso. Los compara a los sacramentos católicos, el del matrimonio, como trasvase por empatía del yin al yang. Donde el torero vestido femeninamente, hace el paseíllo, se pavonea, y mediante el rito va trasladando los atributos masculinos del toro (la presencia del toro, la fuerza, los pitones) al torero, que en el tercio de muerte, con el estoque, finaliza la traslación, siendo el torero, el sacerdote de dicho rito. Muy interesante.
En lo formal, tiene mucho humor, hace varios finales, varias introducciones, la argumentación se la deja a otros, cambia el orden constantemente. Es una especie de diálogo consigo mismo. Está muy bien. Al final, lo español como disfrute de la vida, de los amigos, de la comida y la bebida, con buen tiempo, en una terraza, tras disfrutar de los toros en Barcelona.
jueves, 20 de marzo de 2008
Y si habla mal de España...
Sánchez Dragó expone su opinión, sobre los tres pecados capitales de los españoles: la envidia, la picaresca y la chapuza. Como causa principal de la corrupción de la sociedad y de la convivencia. Sobre la envidia, estoy de acuerdo, sobre la picaresca, también, pero la chapuza, en realidad creo que se basa en el intento de arreglar con el menor coste, las exigencias estúpidas de nuestra sociedad, nadie puede exigir un trabajo perfecto, pagando como si fuera una ganga, exigiendo poco tiempo y si hay éxito es para otros y las broncas, fracasos y responsabilidad van a resultar igual de satisfactorios que los éxitos, inexistentes para el español de a pie.
Ser chapuza es una forma de resistencia y de supervivencia, y en cierto modo, de eficacia. Aparte de lo dicho, el mismo S. Dragó, dice que prefiere la flexibilidad, a los fanáticos, dogmáticos y gente que se cree por encima del bien, y en realidad, la España chapucera, chusquera, tiene un punto de razonable, de sobornable, y de negociadora, que hace del mundo, un lugar más libre.
Todavía me quedan unas páginas por leer, así este comentario, tiene también un poco de chapuza, pero cuando lo acabe en un día o dos, estaré pensando en otra cosa, ya que la vida española, es mejor cuando más a lo tuyo vas, ese individualismo, nos define, también por necesidad, ya que la envidia, te hace tanto daño, como el desdén, como el ataque directo, como la burla, aunque es más cercana, más mortífera.
Pero sin los demás ni se vive, ni se disfruta, por lo que hay que mantener un término medio contra aristotélico, ya que entre el bien y el mal, si que hay término medio. Lo regular, la chapuza, el ir tirando como manifiesta esperanza de vivir, de transigir lo malo, para conseguir un poco de felicidad.
En España, hay muchos salvadores, está lleno de hipócritas, llenito de tontos, pero mal que bien, hay que vivir con todos, sin la escopeta, aunque a veces, viene bien, que sepan que la tienes y cargada. Un saludo.
martes, 18 de marzo de 2008
Perfil bajo
Pongamos un ejemplo, en la historia de los judíos, encontramos muchas ocasiones donde querían pasar desapercibidos, incluso integrarse, pero ello, derivó en una respuesta por parte de la población en resistencia fácilmente manipulable mediante el bulo, ritos anticristianos, oscurantismo, maldad, provocando la abierta repulsa, con la limpieza de sangre como elemento xenófobo, con los ghettos, como expulsión interior, con los progroms, como estallido de violencia irracional. Convirtiéndolos en parias, tanto a los ricos como a los pobres, tanto a los dirigentes socialmente importantes hasta ese momento, como a artesanos, profesionales y sus familias. La Inquisición, institucionaliza, encauza y dirige lo que ya ocurría dos siglos antes.
Con el perfil bajo, la imagen que ofrece la persona, comunidad o partido, la generan los adversarios, los rumores, los prejuicios, la mala imagen, convirtiendo en defensiva, insegura y contraproducente toda información e imagen que generan por sí mismos los afectados.
En contraposición, el perfil alto, genera por sí mismo la imagen que quiere que los demás tengan de él, por lo que la respuesta de los adversarios fácilmente puede tildarse y rebatirse como falsa.
En la campaña electoral que hemos vivido estos cuatro años, se ha extendido el rumor de la supuesta homosexualidad tanto de Rajoy, como de Teresa de la Vega, pero Doña Teresa, con su imagen fuerte, no ha tenido más que decirlo una vez en un dominical y en un reportaje de tv y ha acallado los rumores. Rajoy, sólo con una imagen, de perfil alto, tardía y fuera de tiempo, con su mujer en el balcón, tras la derrota, la ha rebatido.
Más contundente y eficaz hubiera sido si hubiera tenido perfil alto todo el tiempo, así no habría habido ataques a las sedes del PP, no hubieran podido convertir en parias a los votantes, simpatizantes y dirigentes del PP, ni pactos del Tinell, como forma de Inquisición, ni Zaplana y Acebes, se habrían convertido en diablos que crispaban y mentían, que tenían una culpa original, la guerra de Irak, el Franquismo, la Guerra Civil.
Nadie sabe exactamente qué es el PP, liberales, de derechas o de centro, cristiano o laico, elitista o popular. Cada votante sabe lo que es cada uno, los cristianos saben que es un partido laico, los de centro saben que es más bien de derechas, los de derechas saben que es más bien liberal, los de extrema derecha saben que es más de centro derecha, que de derechas, los laicos y musulmanes saben que no es un partido con adscripción cristiana. Los votantes saben que no son una élite, sino gente normal, las élites saben que no necesariamente les representa.
Pero todos han oído, lo de derecha extrema, derechona, partido de los obispos, herederos del Franquismo, por lo cual, es más fácil hacerse esa idea, desde la visión de una persona que no sabe quiénes son , que las otras que he comentado, pese al haber vivido con el PP gobernando, la realidad no siempre es más fuerte que un bulo.
lunes, 17 de marzo de 2008
La Fiesta Nacional
Los elementos estéticos cambian, en función de donde se desarrolle, no es lo mismo, una plaza portátil, a un coso como Las Ventas de Madrid o La Maestranza de Sevilla. En muchas plazas españolas, la bandera bicolor, es un elemento fundamental de la decoración, ya que siempre los toros han estado asociados a la fiesta, patrocinadas y dirigidas por la autoridad, también se la llama Fiesta Nacional, ya que durante mucho tiempo se hizo de los toros, algo típico español, aunque el origen está en la Antigüedad, en el ámbito del Mar Mediterráneo, se practica en otros países de nuestro ámbito como Francia y Portugal, además de muchos países de Iberoamérica. En otras, ha desaparecido, ya que la autoridad ha cambiado de tendencia, como en el País Vasco o Cataluña, incluso se ha querido eliminar por tener connotaciones españolas, como ha ocurrido en Barcelona, por suerte sin éxito.
La vestimenta de los toreros, que cambia también según las ocasiones y circunstancias, ha sido tildada de afeminada, aunque, hoy en día lo parezca, se debe a la vestimenta festiva de los majos, que pintara Goya, habiendo una vestimenta denominada goyesca, para determinadas ocasiones. También se usa vestimenta campera, en otros momentos. El campo y lo andaluz, también tienen mucho influjo en la estética torera, de público y toreros.
Gente que charla, hay que hacerlo con precisión, sino es fácil hacer el ridículo, mira, bebe, fuma, comenta en alto y en bajo, gente que grita, incluso insulta, pero con precisión experta sino serás expulsado por el público guardián de las esencias. Turistas que llegan con interés y expectación, que se aburren al final, sobre todo si los toreros no transmiten emoción, sino consiguen enlazar buenos pases, hacer una buena faena, matar bien. Hacer que el público aplauda, se arranque con oles, saque el pañuelo blanco, ovacione al creador de un momento único, de la corrida ideal, de ese ideal de belleza, esperado y tan pocas veces visto.
En Las Ventas, considerada, la principal del mundo, de primera por tradición, antigüedad, número de festejos y tamaño, junto a unas pocas más (San Sebastián, Bilbao, Barcelona, Valencia, Córdoba, Sevilla, Málaga y Zaragoza), se guardan las esencias del toreo, a veces, un tanto incomprendido por gran parte del público, ya que exigen un toro bravo, un toreo clásico, donde se demuestren valor y técnica conjuntamente, a la vez de transmitir emoción y arte. Cuando no es así, sus aficionados voceros, patalean, sacan pañuelos verdes, pitan o callan, o tiran almohadillas, si la ocasión lo requiere. No obstante, distintos aspectos estéticos se pierden muchas veces con tanto purismo, que se pueden ver en otras plazas, donde los toreros no se juegan tanto, ya que de su actuación en Madrid, depende su temporada y desde luego, que vuelvan o no, a torear en Las Ventas.
El sol, el viento, el frío o la lluvia influyen en el espectáculo, por su puesto el cartel, los toros, de la ganadería que sean, que auguran mejor o peor calidad, pero no la aseguran, mil formas, mil nombres, mil tonalidades. La sangre, los animales (toros, caballos, mulillas), los subalternos (banderilleros, picadores, mozo de espadas), los monosabios, los areneros, los alguacilillos, el presidente, los mulilleros, apoderados, ganaderos, gerentes, aficionados,.... Cada uno con su rol establecido.