El otro día, hablaba de la importancia del control del mar, de lo importantes que han sido las batallas navales para el devenir de Occidente, y en el título hacía referencia a la pesca del atún en relación al barco apresado por los piratas en Somalia, pero no expuse nada sobre la importancia de la pesca del atún, y como me dediqué unos años a la investigación del asunto para una tesis nunca acabada y que no creo que acabe, expondré mis conclusiones de forma breve.
El atún es una especie pelásgica, que alcanza gran tamaño, los griegos y los romanos se referían a estas especies con el nombre de ketos, término que se suele traducir como monstruo marino, a veces como ballena, ya que todos esos animales marinos de gran tamaño causaban pavor entre los antiguos y sus pescadores más antiguos, los fenicios, alimentaban las leyendas para asegurarse el monopolio, que no tenían, pero que pretendían.
Así, siguiendo la ruta del atún que se adentra en el Mediterráneo para desovar, pasando el estrecho de Gibraltar hasta el estrecho del Bósforo, aquel que cruzaron los argonautas, allí desovan y después vuelven con sus crías, y siguiéndoles los fenicios establecían sus colonias, en origen pesquerías temporales y con el tiempo cuando la producción industrial de conservas lo requirió se hicieron estables, teniendo cuatro principales ciudades: Cádiz, Tiro,Sidón y Cartago. Pero si uno se fija en el mapa de la ruta de ida y de vuelta del atún, allí encontrará las colonias fenicias, que controlan los distintos pasos. Como dato curioso, y que no sé comprobar, en la enciclopedia Cantú, leí que Sidón significaba pesquería, lo que relaciona más aún a nuestros fenicios con la pesca.
Por lo que mi primera conclusión es que el control del mar, que durante siglos tuvieron los fenicios, no estaría motivada por el comercio de modo abstracto, si no por la pesca. Algunos me dirán, que su interés principal era en los metales, en la explotación de los recursos metalúrgicos, así su colonización iría buscando estos recursos. Y yo les contesto que como afirman muchos expertos la explotación metalúrgica de los primeros siglos no tiene entidad, más que de auto consumo, dirigido a la fabricación de aparejos (sobre todo anzuelos, que además han quedado muchos como restos arqueológicos, al principio de bronce), armas (algunas con doble uso, guerrero y pesquero como el arpón, el tridente o el hacha de doble filo).
Así, el paisaje fenicio, que definieron Cintas y Tarradell, que para el que no lo sepa copnsiste en promontorio o isla, en la desembocadura de un río, a ser posible con un puerto natural, que proteja el enclave del mar, donde cerca hay un espartal, natural o cultivado por lo fenicios y unas salinas explotadas por ellos mismos, siendo estos datos geográficos, elementos que ayudan a definir el territorio inicial de los pescadores antiguos, que además han dejado dichos restos y la toponimia aparejados, ejemplos muchos, dichos restos que se suelen identificar fácilmente por ser piletas rectangulares, con un sistema de canales donde entraba el agua del mar y se producía el efecto salar y desecar el pescado para su conservación, que previamente se manipulaba y que como fase final se salaba en ánforas, originalmente en las llamadas R1, por su forma, según la clasificación de Vouillemot, creo recordar, que fue un arqueólogo francés que excavó varios enclaves en Argelia a finales del XIX. Aunque se ha clasificado con otros nombres por otros autores, lo que dificulta a veces la identificación, o como poco obliga a tener buena memoria, aunque el más exhaustivo ha sido del español J. Ramon (1995) en Las ánforas fenicio-púnicas del Mediterráneo Central y Occidental.
Bueno, otro día sigo, un saludo
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miércoles, 28 de octubre de 2009
viernes, 16 de octubre de 2009
El mar y el atún
Ahora, como hace tres milenios, la pesca del atún y el tráfico marítimo de mercancias y materias primas, se convierte en un tema de importancia estratégica y vital para los grandes estados.
Lo que aparentemente podría ser un problema del seguro, un grave problema de las familias de los secuestrados, del armador, es un problema que supera con mucho el hecho de que se aprese un barco de una compañía privada, ¿Por qué?
Primero, porque todo sistema capitalista y precapitalista, se basa en el abastecimiento de mercancias al mercado, segundo, porque el poder marítimo ha marcado la historia de Occidente.
Todos los pueblos que han tenido una importancia cultural, económica e históricamente han gozado de un poder marítimo, la supremacía de los distintos modelos culturales que han marcado la historia se ha decidido en grandes batallas navales y dichas batallas navales han convertido al mundo en lo que es ahora mismo.
Hay sitios recurrentes como el Estrecho de Gibraltar o el Canal de la Mancha y entre ellos, el Cuerno de África, sitio vital para el comercio marítimo internacional, para la pesca, para el tráfico de mercancías. Zona geográfica, que aunque es actualmente ignorada y desconocida para la mayoría de la gente, fue el lugar donde probablemente confluyeron Oriente y Occidente de donde surgieron egipcios, fenicios y judíos, más tarde los árabes, por donde mucho antes se expandieron los primeros homo sapiens dando lugar a las distintas razas humanas.
En fin, que no es cualquier cosa, sin importancia, es vital, mantener un prestigio mundial salvaguardando nuestra flota, de la manera que sea, con flota y bases permanentes o con infantes de marina embarcados en los pesqueros, y a los piratas, ni jóvenes, ni leches, mano dura.
Así, desde la invasión de los llamados Pueblos del Mar que migraron hacia Oriente Próximo durante el 1200 a. C. que navegaban por la costa oriental del Mediterráneo y atacaron Egipto durante las dinastías XIX y XX. No fue una batalla, si no muchas que provocaron la decadencia del Imperio egipcio, el hundimiento de la civilización micénica y dieron origen al comienzo de la Edad Oscura.
En esa Edad Oscura, aparecen los navegantes fenicios, como los principales navegantes del Mediterráneo, creando en gran medida una serie de mitos, que buscaban quitar la idea a otros pueblos de adentrarse en el mar y de esa manera controlar el tráfico marítimo. La mayoría de esos mitos han llegado a nosotros a través de los griegos.
Pero poco a poco, los griegos como pueblo pujante van abriendo colonias y en un momento se enfrentan con los cartagineses, herederos occidentales del poder fenicio, que unidos a los etruscos deciden atacar a los griegos focenses acusándoles de piratería y se enfrentan en la Batalla de Alalia (hacia 537 a. C.), allí en la colonia focense de Alalia (actual Aleria), situada al este de Córcega, hubo un combate naval que pese a la victoria griega, la flota focense quedó tan castigada tras la batalla que los griegos tuvieron que renunciar al dominio de Córcega y finalizar su expansión por el Mediterráneo Occidental, dejando paso libre al dominio cartaginés, que duraría varios siglos.
Por otro lado, en el Mediterráneo oriental tuvo lugar otra batalla decisiva, la batalla de Salamina fue un combate naval que tuvo lugar en el año 480 a. C. y que forma parte de lo que se conoce como la Segunda Guerra Médica entre los persas y los griegos. Parando los pies a los persas. Siempre dos luchas, la de Oriente y Occidente y la del predominio sobre Occidente están en pugna.
Más tarde, comienzan una serie de enfrentamientos navales, entre Cartago y la República de Roma. Se disputaban el dominio del mar, y al final de la Tercera Guerra Púnica, Roma conquistó todas las posesiones cartaginesas y arrasó la ciudad de Cartago, con lo que la facción cartaginesa desapareció de la historia.
A la caída del Imperio Romano y como en toda época convulsa, el poder marítimo no está claro, surgen los piratas por doquier, que actúan de forma autónoma o por orden de un estado emergente, así comienza otra época oscura, plagada de vikingos y de piratas berberiscos, el mundo se reduce al auto-abastecimiento, y donde antes hubo comercio y esplendor, no quedan más que poderes locales, tiranuelos, hambre, pobreza y un repliegue ruralista, con pequeños intentos de volver a un mundo abierto.
En el siglo XIII, uno de los reinos más pujantes trata de abrirse camino, en la batalla de Algeciras librada en el estrecho de Gibraltar entre una flota de la Corona de Castilla y una flota de los benimerines que concluyó con la derrota de la armada castellana, se intentó, aunque hubo que esperar unos años más. Aunque otras flotas como la aragonesa, la veneciana, la genovesa y la del Papado junto a la castellana acabarán controlando el Mediterráneo occidental.
Así llegamos a la batalla de Lepanto, «la más alta ocasión que vieron los siglos», fue un combate naval de capital importancia que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Lepanto, frente a la ciudad de Naupacto (Lepanto), situado entre el Peloponeso y Epiro, en la Grecia continental.
Se enfrentaron en ella los turcos otomanos contra una coalición cristiana, llamada Liga Santa, formada por España, Venecia, Génova y la Santa Sede. Los cristianos resultaron vencedores, salvándose sólo 30 galeras turcas. Se frenó así el expansionismo turco por el Mediterráneo occidental.
Por el Atlántico, con el dominio castellano que había llegado a América, también hubo disputas, siendo otro ejemplo de la importancia y dimensión que tiene el control del mar en el devenir de los pueblos, así la Grande y Felicísima Armada, conocida comúnmente como Armada Invencible o Armada Española, fue el nombre que dio Felipe II a la gran flota que armó en 1588 para apoyar la invasión de Inglaterra durante la Guerra anglo-española de 1585-1604.
El envío por parte de Felipe II de esta flota, con la intención de aprovisionar a los Tercios de Flandes los cuales serían los encargados de invadir la isla y controlar así la política exterior inglesa (principalmente en lo referente a la piratería y la guerra de Flandes), supuso el comienzo de las hostilidades de una guerra en la que finalmente España consiguió que Inglaterra solicitara la paz y firmara un tratado favorable a los intereses de la monarquía hispánica en Londres (1604).
La supremacía española en los mares permanecería indiscutida hasta la Batalla de las Dunas (1639). Además su posición como primera flota del mundo se afianzó aún más cuando los ingleses crearon su Armada Inglesa y fracasaron igualmente frente a las costas de Galicia y Lisboa. No obstante, la emergente Inglaterra, irá poco a poco ganando poder, pero, por el momento, seguirán siendo piratas.
La batalla de Trafalgar tuvo lugar el 21 de octubre de 1805, en el marco de la tercera coalición iniciada por los aliados para intentar derrocar a Napoleón Bonaparte del trono imperial y disolver la influencia militar francesa existente en Europa.
Aconteció cerca del cabo de Trafalgar (provincia de Cádiz), en la que se enfrentaron las escuadras aliadas de Francia y España, al mando del vicealmirante francés Pierre Villeneuve, bajo cuyo mando estaba por parte española el teniente general del mar Federico Gravina, contra la armada británica al mando del vicealmirante Lord Horatio Nelson. Pérez Reverte, la ha relatado muy bien en un libro, siempre interesado en el mar y su gran historia, ignorada, desconocida y sin embargo, trascendental para la humanidad.
Otro ejemplo, con varias batallas navales decisivas, se encuentra en la Guerra Hispano-Estadounidense denominado en España el desastre del 98, que se desató entre España y los Estados Unidos de América en 1898. Sus principales resultados fueron la "independencia" de Cuba y la pérdida, por parte de España, del resto de sus colonias en América y Asia (Puerto Rico, Filipinas y Guam), cedidas a Estados Unidos, que se convertiría en potencia mundial. La que se afianzará tras la I Guerra Mundial y sobre todo, tras la II Guerra Mundial.
Hay muchos más ejemplos, muy decisivos, como los episodios sucedidos en la II Guerra Mundial, desde la Campaña de Guadalcanal en el Pacífico, a la Batalla de Normandía en 1944, denominada en clave Operación Overlord, que fue la invasión de Europa, por mar.
La Historia de la humanidad se ha decidido siempre en el mar, siempre por el mar, el que controla el mar, controla el comercio y la pesca, y quien controla eso, controla la prosperidad, si no nos jugamos entrar en otra época oscura, de la que quizá saldremos todos rezando a Alá, con barbas largas y turbante, y las mujeres como nuestra Ministra de Defensa, con burka y sin derechos, en fin, nos jugamos mucho, no es una pequeña mala suerte de unos pescadores de Bermeo, si no una ocasión grande, de España y de Occidente.
Lo que aparentemente podría ser un problema del seguro, un grave problema de las familias de los secuestrados, del armador, es un problema que supera con mucho el hecho de que se aprese un barco de una compañía privada, ¿Por qué?
Primero, porque todo sistema capitalista y precapitalista, se basa en el abastecimiento de mercancias al mercado, segundo, porque el poder marítimo ha marcado la historia de Occidente.
Todos los pueblos que han tenido una importancia cultural, económica e históricamente han gozado de un poder marítimo, la supremacía de los distintos modelos culturales que han marcado la historia se ha decidido en grandes batallas navales y dichas batallas navales han convertido al mundo en lo que es ahora mismo.
Hay sitios recurrentes como el Estrecho de Gibraltar o el Canal de la Mancha y entre ellos, el Cuerno de África, sitio vital para el comercio marítimo internacional, para la pesca, para el tráfico de mercancías. Zona geográfica, que aunque es actualmente ignorada y desconocida para la mayoría de la gente, fue el lugar donde probablemente confluyeron Oriente y Occidente de donde surgieron egipcios, fenicios y judíos, más tarde los árabes, por donde mucho antes se expandieron los primeros homo sapiens dando lugar a las distintas razas humanas.
En fin, que no es cualquier cosa, sin importancia, es vital, mantener un prestigio mundial salvaguardando nuestra flota, de la manera que sea, con flota y bases permanentes o con infantes de marina embarcados en los pesqueros, y a los piratas, ni jóvenes, ni leches, mano dura.
Así, desde la invasión de los llamados Pueblos del Mar que migraron hacia Oriente Próximo durante el 1200 a. C. que navegaban por la costa oriental del Mediterráneo y atacaron Egipto durante las dinastías XIX y XX. No fue una batalla, si no muchas que provocaron la decadencia del Imperio egipcio, el hundimiento de la civilización micénica y dieron origen al comienzo de la Edad Oscura.
En esa Edad Oscura, aparecen los navegantes fenicios, como los principales navegantes del Mediterráneo, creando en gran medida una serie de mitos, que buscaban quitar la idea a otros pueblos de adentrarse en el mar y de esa manera controlar el tráfico marítimo. La mayoría de esos mitos han llegado a nosotros a través de los griegos.
Pero poco a poco, los griegos como pueblo pujante van abriendo colonias y en un momento se enfrentan con los cartagineses, herederos occidentales del poder fenicio, que unidos a los etruscos deciden atacar a los griegos focenses acusándoles de piratería y se enfrentan en la Batalla de Alalia (hacia 537 a. C.), allí en la colonia focense de Alalia (actual Aleria), situada al este de Córcega, hubo un combate naval que pese a la victoria griega, la flota focense quedó tan castigada tras la batalla que los griegos tuvieron que renunciar al dominio de Córcega y finalizar su expansión por el Mediterráneo Occidental, dejando paso libre al dominio cartaginés, que duraría varios siglos.
Por otro lado, en el Mediterráneo oriental tuvo lugar otra batalla decisiva, la batalla de Salamina fue un combate naval que tuvo lugar en el año 480 a. C. y que forma parte de lo que se conoce como la Segunda Guerra Médica entre los persas y los griegos. Parando los pies a los persas. Siempre dos luchas, la de Oriente y Occidente y la del predominio sobre Occidente están en pugna.
Más tarde, comienzan una serie de enfrentamientos navales, entre Cartago y la República de Roma. Se disputaban el dominio del mar, y al final de la Tercera Guerra Púnica, Roma conquistó todas las posesiones cartaginesas y arrasó la ciudad de Cartago, con lo que la facción cartaginesa desapareció de la historia.
A la caída del Imperio Romano y como en toda época convulsa, el poder marítimo no está claro, surgen los piratas por doquier, que actúan de forma autónoma o por orden de un estado emergente, así comienza otra época oscura, plagada de vikingos y de piratas berberiscos, el mundo se reduce al auto-abastecimiento, y donde antes hubo comercio y esplendor, no quedan más que poderes locales, tiranuelos, hambre, pobreza y un repliegue ruralista, con pequeños intentos de volver a un mundo abierto.
En el siglo XIII, uno de los reinos más pujantes trata de abrirse camino, en la batalla de Algeciras librada en el estrecho de Gibraltar entre una flota de la Corona de Castilla y una flota de los benimerines que concluyó con la derrota de la armada castellana, se intentó, aunque hubo que esperar unos años más. Aunque otras flotas como la aragonesa, la veneciana, la genovesa y la del Papado junto a la castellana acabarán controlando el Mediterráneo occidental.
Así llegamos a la batalla de Lepanto, «la más alta ocasión que vieron los siglos», fue un combate naval de capital importancia que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 en el golfo de Lepanto, frente a la ciudad de Naupacto (Lepanto), situado entre el Peloponeso y Epiro, en la Grecia continental.
Se enfrentaron en ella los turcos otomanos contra una coalición cristiana, llamada Liga Santa, formada por España, Venecia, Génova y la Santa Sede. Los cristianos resultaron vencedores, salvándose sólo 30 galeras turcas. Se frenó así el expansionismo turco por el Mediterráneo occidental.
Por el Atlántico, con el dominio castellano que había llegado a América, también hubo disputas, siendo otro ejemplo de la importancia y dimensión que tiene el control del mar en el devenir de los pueblos, así la Grande y Felicísima Armada, conocida comúnmente como Armada Invencible o Armada Española, fue el nombre que dio Felipe II a la gran flota que armó en 1588 para apoyar la invasión de Inglaterra durante la Guerra anglo-española de 1585-1604.
El envío por parte de Felipe II de esta flota, con la intención de aprovisionar a los Tercios de Flandes los cuales serían los encargados de invadir la isla y controlar así la política exterior inglesa (principalmente en lo referente a la piratería y la guerra de Flandes), supuso el comienzo de las hostilidades de una guerra en la que finalmente España consiguió que Inglaterra solicitara la paz y firmara un tratado favorable a los intereses de la monarquía hispánica en Londres (1604).
La supremacía española en los mares permanecería indiscutida hasta la Batalla de las Dunas (1639). Además su posición como primera flota del mundo se afianzó aún más cuando los ingleses crearon su Armada Inglesa y fracasaron igualmente frente a las costas de Galicia y Lisboa. No obstante, la emergente Inglaterra, irá poco a poco ganando poder, pero, por el momento, seguirán siendo piratas.
La batalla de Trafalgar tuvo lugar el 21 de octubre de 1805, en el marco de la tercera coalición iniciada por los aliados para intentar derrocar a Napoleón Bonaparte del trono imperial y disolver la influencia militar francesa existente en Europa.
Aconteció cerca del cabo de Trafalgar (provincia de Cádiz), en la que se enfrentaron las escuadras aliadas de Francia y España, al mando del vicealmirante francés Pierre Villeneuve, bajo cuyo mando estaba por parte española el teniente general del mar Federico Gravina, contra la armada británica al mando del vicealmirante Lord Horatio Nelson. Pérez Reverte, la ha relatado muy bien en un libro, siempre interesado en el mar y su gran historia, ignorada, desconocida y sin embargo, trascendental para la humanidad.
Otro ejemplo, con varias batallas navales decisivas, se encuentra en la Guerra Hispano-Estadounidense denominado en España el desastre del 98, que se desató entre España y los Estados Unidos de América en 1898. Sus principales resultados fueron la "independencia" de Cuba y la pérdida, por parte de España, del resto de sus colonias en América y Asia (Puerto Rico, Filipinas y Guam), cedidas a Estados Unidos, que se convertiría en potencia mundial. La que se afianzará tras la I Guerra Mundial y sobre todo, tras la II Guerra Mundial.
Hay muchos más ejemplos, muy decisivos, como los episodios sucedidos en la II Guerra Mundial, desde la Campaña de Guadalcanal en el Pacífico, a la Batalla de Normandía en 1944, denominada en clave Operación Overlord, que fue la invasión de Europa, por mar.
La Historia de la humanidad se ha decidido siempre en el mar, siempre por el mar, el que controla el mar, controla el comercio y la pesca, y quien controla eso, controla la prosperidad, si no nos jugamos entrar en otra época oscura, de la que quizá saldremos todos rezando a Alá, con barbas largas y turbante, y las mujeres como nuestra Ministra de Defensa, con burka y sin derechos, en fin, nos jugamos mucho, no es una pequeña mala suerte de unos pescadores de Bermeo, si no una ocasión grande, de España y de Occidente.
martes, 10 de febrero de 2009
Apocalipsis now
Después de unos días leyendo el periódico estoy perplejo, al saber que los castings de los concursos se hacen peor que los castings de políticos, que ya es decir, o quizá es para hacer promoción, un tanto siniestra, pero bueno.
Resulta que un concursante de los elegidos para dar la vuelta al mundo, es un parricida, pero eso es lo de menos, lo jodido es que tiene novia y que piensa en vivir con él, nada tranquila, allá tú.
Asimismo, en Madrid, han destapado la caja de Pandora, a perro flaco todos son pulgas y en el PP, están apareciendo todos los muertos a la vez. Aunque una renovación no viene nunca mal, como no cambien rápido no van a quedar ni las piedras del partido. En lo de los espías, me he perdido, el otro decía El Mundo que había unos 4000 espías trabajando en Madrid, por lo que deben de espíar hasta el tato, ¿seré un espía? no, no lo soy, o eso creo, ¿me estás espiando?
Y entre tanto, el apocalipsis en forma de telediario nos llega todos los días a casa: incendios, riadas, nevadas, la leche, estoy asustado, no se puede salir de casa, pero tampoco ahí estamos seguros, nos vigilan las basuras a ver si separamos correctamente, cualquier día caemos en una redada contra la piratería de la SGAE, o
nos detienen por regañar a nuestros hijos, o quizá una multa de aparcamiento hace que te quedes tiritando, y la crisis, la crisis ya ha llegado está aquí, olvídate de las gambas, ni pensar en carabineros, eso si no te han copiado tus claves y demás y alguien te arruina por Internet, o quizá alguien lee este blog y decide acabar conmigo, por creer que puedo saber más de la cuenta, y es verdad, porque los fenicios están en el fondo de esta crisis. Y los judíos, por supuesto, estaremos ante el fin de la historia, el Armagedón, solo unos datos:
Los fenicios inventaron la globalización, las transacciones internacionales, el comercio desigual, acabaron con los bosques del Líbano, ofrecían a sus hijos en rituales criminales, construyeron el Templo de Jerusalén, se apropiaron de los dioses egipcios, de los griegos, ese Cadmo introdujo la escritura, inventaron el alfabeto, porque querían registrarlo todo, que no se olvidaran las deudas, ni la Historia, seguro que espíaban a sus adversarios y lo largaban por ahí, difusionistas malditos, pérfidos, crearon unos mitos oscuros y recurrentes, robaron los secretos de Delfos, y los guardaron para sí. Pervirtieron el Estado y la Monarquía, hasta España llegaron hasta Cádiz (serviles y liberales, sin disitnción) para acabar con la esencia de los pueblos primitivos, esos celtíberos buena qente que campaban por aquí, y seguro que se quedaron, para mí, que tienen algo que ver con todo esto que se ve en las noticias, seguro. Y de los judíos qué decir: Maddoff, Barrabás, Judas,...
jueves, 16 de octubre de 2008
Imputar a Franco

Leyendo las imputaciones de Garzón, reconozco que me he equivocado de método para estudiar historia, tenía que haber hecho derecho, opositar a juez y después, solo después, abrir diligencias contra Hiram I de Tiro, Salomón, Dido o Elisa de Tiro, Anibal, Julio César, César Augusto y muchos más.
Les preguntaría, a todos los encausados y cualquiera que tuviera algún conocimiento sobre ello, ¿qué fue de los fenicios? y cómo solo puede hacer un juez, diría: ¡no divague! ¡céntrese en los hechos que nos ocupan! ¡déjese de materialismos históricos, de aplicar modelos externos y cuente lo que sabe!
Cuando excavaron en Ampurias, en el Castillo de Doña Blanca, en La Fonteta, en Cartago, qué encontraron, ¡por favor, no se salga del tema!, sea conciso, ¡no me diga lo que sabe por terceras personas, diga lo que usted sabe!
En la Guerra Civil, habría que descubrir quién fue antes el huevo o la gallina, ¿quién es el responsable? Alfonso XIII, por hacer dejación de su deber, por abandono, o fue Marx, metiendo esas ideas peregrinas a los obreros, o a los liberales por romper el orden del Antiguo Régimen, quizá Pavía, Espartero, Prim, O`Donnell o Cánovas, o Sagasta, ¿habrá que cambiar los nombres de las calles? ¿las estatuas abajo? ¿Llamazares no será responsable subsidiario del asesinato de José Antonio? ¿Indalecio Prieto, Carlos V, Negrín, Fernando VII, El Empecinado, Manuela Malasaña, Daoiz, Velarde, Ruiz, serán imputados próximamente también? ¡Desde luego, no podemos dejar de condenar a los soldados y militares que han ido, matado y muerto en la Guerra, algo totalmente abobinable en nuestra sociedad!
¡Gracias a Dios! ¡Garzón ha venido a enseñarnos a investigar historia! ¡por fin alguien con las cosas claras y con método!
Falange Española, está claro, todo el que vaya de azul, que sea llamado a la sala de justicia e historia de Garzón. Stanley Payne debe ir inmediatamente a aclarar los hechos y lo que sabe, ¡canalla! ¿por qué no fue a denunciarlo todo como Gibson?
Propongo una nueva Ley de Justicia Histórica, o mejor como estamos hablando del asesinato, muerte, enterramiento y desenterramiento de García Lorca, la Ley de Justicia Poética.
PD: Que en el registro civil no se hagan los remolones, venga dejar de tomar café (atención Garzón, esto es una consigna) y que espabilen.
ADENDA: Fragmento de Muerte de Antoñito el Camborio (Romancero Gitano de F. García Lorca):
Antonio Torres Heredia.
Camborio de dura crin,
moreno de verde luna,
voz de clavel varonil:
¿Quién te ha quitado la vida
cerca del Guadalquivir?
Mis cuatro primos Heredias
Hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiaban,
ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto,
medallones de marfil,
y este cutis amasado
con aceituna y jazmín.
¡Ay, Antoñito el Camborio,
digno de una Emperatriz!
Acuérdate de la Virgen
porque te vas a morir.
¡Ay Federico García,
llama a la guardia civil!
Ya mi talle se ha quebrado
como caña de maíz.
Les preguntaría, a todos los encausados y cualquiera que tuviera algún conocimiento sobre ello, ¿qué fue de los fenicios? y cómo solo puede hacer un juez, diría: ¡no divague! ¡céntrese en los hechos que nos ocupan! ¡déjese de materialismos históricos, de aplicar modelos externos y cuente lo que sabe!
Cuando excavaron en Ampurias, en el Castillo de Doña Blanca, en La Fonteta, en Cartago, qué encontraron, ¡por favor, no se salga del tema!, sea conciso, ¡no me diga lo que sabe por terceras personas, diga lo que usted sabe!
En la Guerra Civil, habría que descubrir quién fue antes el huevo o la gallina, ¿quién es el responsable? Alfonso XIII, por hacer dejación de su deber, por abandono, o fue Marx, metiendo esas ideas peregrinas a los obreros, o a los liberales por romper el orden del Antiguo Régimen, quizá Pavía, Espartero, Prim, O`Donnell o Cánovas, o Sagasta, ¿habrá que cambiar los nombres de las calles? ¿las estatuas abajo? ¿Llamazares no será responsable subsidiario del asesinato de José Antonio? ¿Indalecio Prieto, Carlos V, Negrín, Fernando VII, El Empecinado, Manuela Malasaña, Daoiz, Velarde, Ruiz, serán imputados próximamente también? ¡Desde luego, no podemos dejar de condenar a los soldados y militares que han ido, matado y muerto en la Guerra, algo totalmente abobinable en nuestra sociedad!
¡Gracias a Dios! ¡Garzón ha venido a enseñarnos a investigar historia! ¡por fin alguien con las cosas claras y con método!
Falange Española, está claro, todo el que vaya de azul, que sea llamado a la sala de justicia e historia de Garzón. Stanley Payne debe ir inmediatamente a aclarar los hechos y lo que sabe, ¡canalla! ¿por qué no fue a denunciarlo todo como Gibson?
Propongo una nueva Ley de Justicia Histórica, o mejor como estamos hablando del asesinato, muerte, enterramiento y desenterramiento de García Lorca, la Ley de Justicia Poética.
PD: Que en el registro civil no se hagan los remolones, venga dejar de tomar café (atención Garzón, esto es una consigna) y que espabilen.
ADENDA: Fragmento de Muerte de Antoñito el Camborio (Romancero Gitano de F. García Lorca):
Antonio Torres Heredia.
Camborio de dura crin,
moreno de verde luna,
voz de clavel varonil:
¿Quién te ha quitado la vida
cerca del Guadalquivir?
Mis cuatro primos Heredias
Hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiaban,
ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto,
medallones de marfil,
y este cutis amasado
con aceituna y jazmín.
¡Ay, Antoñito el Camborio,
digno de una Emperatriz!
Acuérdate de la Virgen
porque te vas a morir.
¡Ay Federico García,
llama a la guardia civil!
Ya mi talle se ha quebrado
como caña de maíz.
martes, 22 de julio de 2008
Cuaderno de viajes XIX: Cádiz
Cádiz, fundada en 1100 a. C. por los fenicios, pueblo desconocido y perdido ¿quiénes fueron?, lo dejamos para otro capítulo, centro y origen del liberalismo y constitucionalismo, con nuestra Constitución primigenia de 1812, con la iglesia oratorio de San Felipe Neri, lugar donde se conmemora el centenario de dicha fecha con lápidas por parte de todas las partes de España en su exterior, por su utilización por las Cortes de Cádiz y proclamación de la susodicha, que desde 1755 se deterioró por el terremoto de Lisboa y que por lo visto sigue así, olvidada como nuestra nación, que allí proclamó su soberanía.
En el centro, San Felipe Neri, una expresión más de nuestro pasado, por otro lado, en el paseo marítimo, muy parecido a La Habana, se ven las defensas de distintas épocas, la Catedral, de espaldas, al lado, el teatro romano, las tasquitas no están mal hacia dentro, a la sombra, también, el mercado con sus atunes como expresión del pasado cercano y lejano (una tesis sobre la pesca desde los fenicios solucionaría todo) floreciente y ahora decadente, la población decrece año a año.
En fin, vayámonos al Puerto de Santa María, desembarcamos de El Rápido de El Puerto, donde la Virgen del Carmen marítima se cruza con la terrestre, una cerveza con hueva de atún, en La Gaviota, qué ambiente más marinero, un paso a la España antigua, al lado, de los trabajadores del mar, cerca de la cooperativa de viviendas (¡Zapatero acaba con las placas franquistas, no vaya a verse lo que hizo un Ministerio de la Vivienda que no es el tuyo, ca....!) un sitio excelente Casa Eugenio, al lado las bodegas, con sus finos, las manzanillas a Sanlúcar de Barrameda, las carreras de caballos, el mercado de abastos y un palacete bonito, en toda la provincia unas playas fantásticas desde Sanlúcar hasta Tarifa, con Bolonia, su factoría de salazones, el garum sociorum, los surferos y windsurferos, y el kite surf, volando, hacia Vejer, con sus mujeres tapadas al estilo mediterráneo, como las iraníes de negro cabeza incluida, huyendo de los piratas confundiendo a los pibones con las viejas, sólo en las fotos, pero en verdad un pueblo bonito, caló, musha caló, a la playa, ozú con los camarones y las cervecitas o a Jerez, al Gallo Azul, unas tapitas guais, (evitar preferentemente los polígonos industriales, si no, qué se le va a hacer).
Volvemos al Puerto, si podemos pasar por el pueblo de Tarifa, donde Guzmán el Bueno, dijo lo mismo que Muñoz Grandes, en el Alcázar de Toledo y recibió lo mismo, por parte de los aliados de las civilizaciones de Zapatero, en disitinto tiempo y lugar, no se rindió, lanzó el puñal y lloró, como no puede ser de otra manera, como Boabdil cuando perdió Granada, al final ganamos, pero con más pena que gloria, por gente como el conde Don Julián, traidores, ambiciosos, arrogantes, sibilinos, pero sin oráculo, al final al Oratorio de san Felipe Neri o al altar de Melkart-Hércules-Herakles, en Santa Catalina, haciendo de un islote, una isla y de una isla, una península, Ibérica, al fin, sin pasado, con futuro olvidadizo, (no sé quién dijo que aquel pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo, seguro que se refería a España).
En el siglo XVIII, nadie pescaba en Andalucía, ozú, ni pescaíto, ni atún, ni nada, amigos, nada, y vinieron los catalanes, los valencianos, los alicantinos a explotarla (la pesca), y los ilustrados españoles o españolistas cabría decir (ya que muchos eran extranjeros de origen), de Carlos III, ayudando a que fuera posible y se quedaron, y lo revivieron como sabe Sáñez Reguart, y resucitaron a los fenicios con la almadraba, con voz que parece árabe pero es fenicia según el padre Fita.
En el Puerto de Santa María, en su puerto, donde antes había una lonja y ahora un disco-bar-lounge, llamado El Viajero, hay una placa dedicada a los pescadores que vinieron de "la millor terra del mon", en Huelva, también hay un pueblo, Isla Cristina, con su plaza de los Catalanes y sus apellidos que delatan su origen, también ligado al terremoto de Lisboa de 1755 y la pesca, haciendo de isla, península, ohjú.
El Castillo de Doña Blanca, hay que visitarlo, vale, no hay castillo, torrecita, a lo más, pero un poblado con murallas de los antedichos fenicios del IX antes de Cristo, no está mal, piedras, ordenadas, en cuadrículas, en lienzo, con las fotos te haces más idea, o no, con gorrita, a ser posible, como cuando se va al Cicuito de Jerez.
Cerca Chipiona, de Rocío Jurado y Camarón, de San Fernando, y Chiclana y sus pistas, Conil, buen sitio, y Ubrique y Alcalá de los Gazules, patria de ilustres e ilustrados Jesulín y Bibiana Aido, ojú.
Arcos, Medina Sidonia (sidonia de Sidón, que César Cantú, traducía por pesquería), Asta Regia, el lago ligustino, ¿Tartessos=Tarsis?, Rota, los americanos, Gibraltar ¿español?, Algeciras español, tabaco americano, galufa moruna, opio de Afganistán , farlopa de Colombia, la Reina del Sur, de Pérez Reverte.
El Estrecho, con su paralelo marroquí que escribio Hispanus, tras la Guerra Civil o muchísimo antes, Estrabón y antes, Heródoto, y antes Homero, ciego y todo, lleno de paisajes fenicios que describieron Tarradell y Cintas, después. Las columnas de Hércules, Calpe y Abila, nos vamos a Alicante denuevo, no, nos quedamos, por lo menos en verano, muchísimo mejor.
El simbolo del dólar procede del peso español, $, que no es otra cosa que las columnas de Hércules y la banda con la inscripción "Plus Ultra" que figuraba en esa moneda, el peso español como enseñana Doña María Ruiz, y con unos cuantos €, comeremos tapitas de huevas aliñá o con mayonesa, para mí mejor, o unos carabineros chachis o gambitas o bocas o langostinos o acedías o lo que quieras, hum, humm.
Venerable o Viña 25, según presupuesto a los postres, del Castillo de San Marcos a Cádiz, que parece que significa castillo, al Castillo de San Sebastián, donde estuvo el templo de Kronos, el tiempo que todo lo ve, Saturno, que devora a sus hijos.
El centro excéntrico de España, donde los navegantes vascos hacían carrera (Las Aventuras de Santi Andía, de Pío Baroja), donde los levantinos fueron para quedarse, donde los que pueden van por allí, por lejos que esté, desde Columela, Falla o Pemán, Alvarez Mendizábal, Moret o Castelar, gaditanos como las bailarinas, como muchos otros destacables, otros no.
El levante me zumba en los oídos, los militares reservan espacios naturales, un sitio estratégico, eso y los dioses han salvado en gran medida a Cádiz del destrozo que se ha hecho en otras costas españolas, que siga así.
En el centro, San Felipe Neri, una expresión más de nuestro pasado, por otro lado, en el paseo marítimo, muy parecido a La Habana, se ven las defensas de distintas épocas, la Catedral, de espaldas, al lado, el teatro romano, las tasquitas no están mal hacia dentro, a la sombra, también, el mercado con sus atunes como expresión del pasado cercano y lejano (una tesis sobre la pesca desde los fenicios solucionaría todo) floreciente y ahora decadente, la población decrece año a año.
En fin, vayámonos al Puerto de Santa María, desembarcamos de El Rápido de El Puerto, donde la Virgen del Carmen marítima se cruza con la terrestre, una cerveza con hueva de atún, en La Gaviota, qué ambiente más marinero, un paso a la España antigua, al lado, de los trabajadores del mar, cerca de la cooperativa de viviendas (¡Zapatero acaba con las placas franquistas, no vaya a verse lo que hizo un Ministerio de la Vivienda que no es el tuyo, ca....!) un sitio excelente Casa Eugenio, al lado las bodegas, con sus finos, las manzanillas a Sanlúcar de Barrameda, las carreras de caballos, el mercado de abastos y un palacete bonito, en toda la provincia unas playas fantásticas desde Sanlúcar hasta Tarifa, con Bolonia, su factoría de salazones, el garum sociorum, los surferos y windsurferos, y el kite surf, volando, hacia Vejer, con sus mujeres tapadas al estilo mediterráneo, como las iraníes de negro cabeza incluida, huyendo de los piratas confundiendo a los pibones con las viejas, sólo en las fotos, pero en verdad un pueblo bonito, caló, musha caló, a la playa, ozú con los camarones y las cervecitas o a Jerez, al Gallo Azul, unas tapitas guais, (evitar preferentemente los polígonos industriales, si no, qué se le va a hacer).
Volvemos al Puerto, si podemos pasar por el pueblo de Tarifa, donde Guzmán el Bueno, dijo lo mismo que Muñoz Grandes, en el Alcázar de Toledo y recibió lo mismo, por parte de los aliados de las civilizaciones de Zapatero, en disitinto tiempo y lugar, no se rindió, lanzó el puñal y lloró, como no puede ser de otra manera, como Boabdil cuando perdió Granada, al final ganamos, pero con más pena que gloria, por gente como el conde Don Julián, traidores, ambiciosos, arrogantes, sibilinos, pero sin oráculo, al final al Oratorio de san Felipe Neri o al altar de Melkart-Hércules-Herakles, en Santa Catalina, haciendo de un islote, una isla y de una isla, una península, Ibérica, al fin, sin pasado, con futuro olvidadizo, (no sé quién dijo que aquel pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo, seguro que se refería a España).
En el siglo XVIII, nadie pescaba en Andalucía, ozú, ni pescaíto, ni atún, ni nada, amigos, nada, y vinieron los catalanes, los valencianos, los alicantinos a explotarla (la pesca), y los ilustrados españoles o españolistas cabría decir (ya que muchos eran extranjeros de origen), de Carlos III, ayudando a que fuera posible y se quedaron, y lo revivieron como sabe Sáñez Reguart, y resucitaron a los fenicios con la almadraba, con voz que parece árabe pero es fenicia según el padre Fita.
En el Puerto de Santa María, en su puerto, donde antes había una lonja y ahora un disco-bar-lounge, llamado El Viajero, hay una placa dedicada a los pescadores que vinieron de "la millor terra del mon", en Huelva, también hay un pueblo, Isla Cristina, con su plaza de los Catalanes y sus apellidos que delatan su origen, también ligado al terremoto de Lisboa de 1755 y la pesca, haciendo de isla, península, ohjú.
El Castillo de Doña Blanca, hay que visitarlo, vale, no hay castillo, torrecita, a lo más, pero un poblado con murallas de los antedichos fenicios del IX antes de Cristo, no está mal, piedras, ordenadas, en cuadrículas, en lienzo, con las fotos te haces más idea, o no, con gorrita, a ser posible, como cuando se va al Cicuito de Jerez.
Cerca Chipiona, de Rocío Jurado y Camarón, de San Fernando, y Chiclana y sus pistas, Conil, buen sitio, y Ubrique y Alcalá de los Gazules, patria de ilustres e ilustrados Jesulín y Bibiana Aido, ojú.
Arcos, Medina Sidonia (sidonia de Sidón, que César Cantú, traducía por pesquería), Asta Regia, el lago ligustino, ¿Tartessos=Tarsis?, Rota, los americanos, Gibraltar ¿español?, Algeciras español, tabaco americano, galufa moruna, opio de Afganistán , farlopa de Colombia, la Reina del Sur, de Pérez Reverte.
El Estrecho, con su paralelo marroquí que escribio Hispanus, tras la Guerra Civil o muchísimo antes, Estrabón y antes, Heródoto, y antes Homero, ciego y todo, lleno de paisajes fenicios que describieron Tarradell y Cintas, después. Las columnas de Hércules, Calpe y Abila, nos vamos a Alicante denuevo, no, nos quedamos, por lo menos en verano, muchísimo mejor.
El simbolo del dólar procede del peso español, $, que no es otra cosa que las columnas de Hércules y la banda con la inscripción "Plus Ultra" que figuraba en esa moneda, el peso español como enseñana Doña María Ruiz, y con unos cuantos €, comeremos tapitas de huevas aliñá o con mayonesa, para mí mejor, o unos carabineros chachis o gambitas o bocas o langostinos o acedías o lo que quieras, hum, humm.
Venerable o Viña 25, según presupuesto a los postres, del Castillo de San Marcos a Cádiz, que parece que significa castillo, al Castillo de San Sebastián, donde estuvo el templo de Kronos, el tiempo que todo lo ve, Saturno, que devora a sus hijos.
El centro excéntrico de España, donde los navegantes vascos hacían carrera (Las Aventuras de Santi Andía, de Pío Baroja), donde los levantinos fueron para quedarse, donde los que pueden van por allí, por lejos que esté, desde Columela, Falla o Pemán, Alvarez Mendizábal, Moret o Castelar, gaditanos como las bailarinas, como muchos otros destacables, otros no.
El levante me zumba en los oídos, los militares reservan espacios naturales, un sitio estratégico, eso y los dioses han salvado en gran medida a Cádiz del destrozo que se ha hecho en otras costas españolas, que siga así.
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